¿Qué función tiene el liderazgo y compromiso en la ISO 37001?
En la ISO 37001, el liderazgo no es un elemento de apoyo al sistema de gestión antisoborno: es su condición de existencia. La norma establece con claridad que, cuando la organización cuenta con un órgano de gobierno, este debe demostrar de forma activa su compromiso aprobando la política antisoborno, asegurando su alineación con la estrategia corporativa, supervisando su implementación por parte de la alta dirección y garantizando que se destinan los recursos necesarios para que el sistema funcione de manera eficaz. A su vez, la alta dirección tiene responsabilidades propias e igualmente exigentes: debe integrar los requisitos antisoborno en los procesos de la organización, comunicar interna y externamente la política y su importancia, promover una cultura antisoborno real, proteger a las personas que denuncian sospechas de soborno frente a cualquier tipo de represalia, y apoyar la mejora continua del sistema. La distinción entre el órgano de gobierno y la alta dirección es relevante: el primero supervisa y orienta desde la cima, el segundo implanta y opera en el día a día. Ambos son igualmente responsables ante la norma, y la ausencia de compromiso demostrable en cualquiera de los dos niveles es, por sí sola, una no conformidad mayor en cualquier auditoría ISO 37001.
Liderazgo y compromiso en la ISO 37001
La Organización Internacional de Estandarización (ISO) publicó la norma ISO 37001 “Sistemas de Gestión Antisobornos” en la que se establece todos los requisitos necesarios para implementar un Sistema de Gestión Antisoborno en las empresas, ayudándolas a prevenir, detectar y gestionar de forma adecua posibles conductas delictivas.