ISO/DIS 37009: Conflicto de intereses en las organizaciones
Para las organizaciones, llevar a cabo una adecuada gestión adecuada de los conflictos de intereses es un imperativo del entorno empresarial...
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I Summit de ISOTools ISOTools, parte del Grupo ESG Innova, celebra el jueves 30 de marzo de 2023 su I Summit con motivo de celebrar sus primeros 25 años liderando la transformación digital de las organizaciones en todo el mundo.…
El mantenimiento de altos y robustos estándares éticos se suman a la adhesión a leyes nacionales e internacionales, reglamentos, requisitos, códigos y contratos que debe observar una organización.

Evitar sanciones por quebrantar leyes no es la única razón para cumplir con los reglamentos y legislaciones en materia de seguridad de la información. Observar el entramado legal propicia una actitud transparente de la organización frente a diferentes partes interesadas, promueve la aplicación efectiva del sistema de gestión de seguridad de la información (SGSI), da un marco de referencia para verificar el cumplimiento de las regulaciones en materia de SI, apoya el mejor desempeño de la organización, entre otros.
El apartado 5.3.2 de la norma ISO 37301 es, sin exagerar, el más importante del estándar, ya que define la función de cumplimiento: el engranaje encargado de que todo el sistema de gestión de compliance funcione correctamente. Esta función abarca ocho responsabilidades clave —identificar las obligaciones de cumplimiento, documentar la evaluación de riesgos, alinear el sistema con los objetivos, monitorear y medir el desempeño, analizar la necesidad de acciones correctivas, establecer un sistema de documentación e informes, garantizar revisiones periódicas y crear un canal para plantear inquietudes—, además de supervisar que estas obligaciones se integren correctamente en políticas, procesos y procedimientos de toda la organización. La norma recomienda que esta carga recaiga en un equipo y no en una sola persona, dotado de conocimientos sólidos y actualizados sobre leyes y normativas, ya sea con personal propio o mediante servicios externos, y siempre con los recursos necesarios. Como recomendación final, ISO 37301 exige que la función de compliance cuente con tres atributos esenciales: autoridad (poderes suficientes concedidos por la dirección), respaldo (que su opinión sea escuchada y respetada) e independencia (mantenerse alejada de las actividades expuestas a riesgo).
En ocasiones, las normas no son tan específicas como deseamos y, si queremos implementarlas de forma eficaz, necesitamos encontrar el sentido de cada frase para saber de qué forma el estándar se relaciona con nosotros, nuestra organización y la forma en que asumimos los quehaceres, objetivos, operaciones, finanzas, administración, calidad y, por supuesto, compliance.

Para tener un control total del cumplimiento HSE, es necesario conocer todos los pasos que hay que seguir en dicho proceso. En la gestión HSE (Health, Safety and Environment), el primer paso del proceso comienza con una fase previa en la que el responsable de proceso define las reglas que se seguirán durante la ejecución de un check list o lista de chequeo.
Es bastante habitual que las organizaciones cuenten con sistemas HSE con el objetivo proteger la salud, seguridad y medio ambiente de forma integrada, debido a que los mercados lo están exigiendo cada vez más para poder acceder a nuevas perspectivas. De este modo, al contar con un mundo globalizado y con gran competencia, permite que las organizaciones que implementen un sistema HSE marquen la diferencia con el resto de organizaciones y sean más exitosas.