ISO 37001 en Mercados Emergentes
La ISO 37001 es la respuesta de la Organización Internacional de Normalización a la necesidad global de contar con un estándar único y aplicable a cualquier tipo de organización para combatir la corrupción y el soborno. Elaborada con la participación de representantes de más de cincuenta países, la norma emplea un lenguaje sencillo y accesible cuya filosofía central es impulsar la «buena práctica» anticorrupción, proporcionando evidencia objetiva de que la organización dispone de un programa real y auditable en esta materia. Entre sus exigencias clave destacan el compromiso explícito de la alta dirección, la elaboración de una política anticorrupción, la construcción de una matriz de riesgos, la aplicación de controles específicos sobre las áreas financiera y comercial, y la extensión de esa cultura de integridad a empleados, socios, proveedores y subcontratistas. Un aspecto especialmente relevante para los mercados emergentes es que la norma está diseñada para ser asumible incluso por organizaciones de mediano tamaño con recursos limitados, lo que la convierte en una oportunidad para certificar programas anticorrupción con una inversión razonable y, al mismo tiempo, reforzar el valor de marca. El artículo concluye señalando que el mayor impacto vendría si los gobiernos —nacionales, regionales y locales— exigieran la certificación en ISO 37001 como requisito para participar en licitaciones públicas.
La aplicación de la norma ISO 37001 en mercados emergentes
Desde hace unos años se viene trabajando en la lucha contra la corrupción y el soborno a nivel global, lo que hizo necesario crear una norma que se pueda aplicar a nivel mundial. La cual debiera lograr la viabilización de implementación y su posterior certificación de un sistema anticorrupción aplicable a todo tipo de organización.