NIS2
NIS2 como impulso a la madurez del Sistema de Gestión de Seguridad de la Información
La entrada en vigor de la Directiva NIS2 representa un punto de inflexión en la forma en que las organizaciones gestionan la seguridad de la información. Más allá de su dimensión regulatoria, NIS2 actúa como un catalizador para la madurez de los Sistemas de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI), impulsando un enfoque más sólido, continuo y alineado con el riesgo real.
En muchas organizaciones, la gestión de la seguridad de la información ha estado históricamente orientada al cumplimiento puntual de requisitos o a la implantación de controles aislados. NIS2 eleva este planteamiento, exigiendo que la seguridad se integre de forma estructurada en el modelo de gestión, con una visión transversal que abarque gobernanza, riesgo, operaciones y supervisión por parte de la dirección.
Desde la perspectiva de un SGSI conforme a ISO/IEC 27001, NIS2 refuerza la necesidad de avanzar hacia niveles superiores de madurez, en los que la seguridad de la información se gestiona como un proceso continuo y medible. La directiva pone el foco en la eficacia real de las medidas de seguridad, en la capacidad de anticipar y gestionar riesgos, y en la preparación de la organización para responder ante incidentes que puedan afectar a servicios esenciales.
Este enfoque impulsa a las organizaciones a revisar y fortalecer elementos clave del SGSI, como el análisis y tratamiento del riesgo, la definición de responsabilidades, la gestión de incidentes y la mejora continua. NIS2 no introduce conceptos ajenos a ISO/IEC 27001, al contrario, acelera su aplicación práctica, obligando a que los principios del sistema de gestión se traduzcan en resultados operativos tangibles.
En este sentido, NIS2 debe entenderse como una oportunidad para evolucionar el SGSI desde un enfoque principalmente documental hacia un modelo de gestión madura de la seguridad de la información, capaz de adaptarse a un entorno de amenazas dinámico y a unas exigencias regulatorias cada vez más elevadas.
Cómo NIS2 refuerza la gestión de riesgos de seguridad de la información
La Directiva NIS2 sitúa la gestión de riesgos en el centro de la estrategia de ciberseguridad de las organizaciones. Frente a enfoques basados en controles estáticos o evaluaciones puntuales, NIS2 impulsa un modelo de gestión del riesgo continuo, estructurado y alineado con el impacto real sobre los servicios y la información.
Desde la perspectiva de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información conforme a ISO/IEC 27001, este enfoque refuerza uno de los pilares fundamentales del SGSI: la identificación, análisis y tratamiento sistemático de los riesgos de seguridad de la información.
Del análisis de riesgos formal a la gestión efectiva del riesgo
NIS2 exige que las organizaciones no se limiten a realizar un análisis de riesgos documental, también insiste en que gestionen activamente los riesgos que afectan a la seguridad de la información y a la continuidad de los servicios. Esto implica:
- Identificar amenazas relevantes en función del contexto operativo y sectorial
- Evaluar vulnerabilidades técnicas, organizativas y de terceros
- Analizar el impacto potencial sobre la disponibilidad, integridad y confidencialidad de la información
- Priorizar riesgos en función de su criticidad real
Este enfoque encaja de forma natural con la metodología de análisis de riesgos de ISO/IEC 27001, pero eleva el nivel de exigencia en términos de actualización, profundidad y trazabilidad.
Tratamiento del riesgo orientado a la eficacia de los controles
NIS2 pone el foco en la eficacia de las medidas de seguridad, no solo en su existencia. Desde el punto de vista de la gestión del riesgo, esto obliga a que el tratamiento de los riesgos se base en controles que sean realmente capaces de reducir la probabilidad y el impacto de los incidentes.
En el contexto de un SGSI, esto se traduce en:
- Seleccionar controles de seguridad alineados con los riesgos prioritarios
- Evaluar periódicamente su funcionamiento y eficacia
- Ajustar las medidas de seguridad ante cambios en el entorno o en las amenazas
- Mantener una trazabilidad clara entre riesgos, controles y resultados
Integración del riesgo en la toma de decisiones
Otro aspecto clave de NIS2 es la implicación de la alta dirección en la gestión del riesgo de seguridad de la información. La directiva refuerza la necesidad de que las decisiones sobre seguridad se tomen con base en una visión clara de los riesgos y su impacto en el negocio.
Esto impulsa a las organizaciones a integrar la gestión de riesgos de seguridad de la información dentro de los procesos de gobierno, facilitando una supervisión efectiva y una asignación adecuada de recursos.
Gestión continua del riesgo en un entorno dinámico
El entorno de amenazas cibernéticas evoluciona de forma constante, y NIS2 reconoce esta realidad exigiendo un enfoque de gestión del riesgo dinámico. Para los SGSI basados en ISO/IEC 27001, esto supone reforzar los procesos de revisión, seguimiento y mejora continua del análisis de riesgos.
NIS2 refuerza la gestión de riesgos de seguridad de la información como un proceso vivo y estratégico, alineado con ISO/IEC 27001 y orientado a proteger de forma efectiva los activos de información y los servicios críticos de la organización.
La relación entre NIS2 e ISO/IEC 27001
La Directiva NIS2 y la norma ISO/IEC 27001 comparten un objetivo común: garantizar un nivel adecuado de seguridad de la información basado en la gestión del riesgo. Sin embargo, cada una aborda este objetivo desde una perspectiva distinta y complementaria. Mientras que NIS2 establece exigencias regulatorias orientadas a la protección de servicios esenciales e importantes, ISO/IEC 27001 proporciona un marco de gestión estructurado para implantar, mantener y mejorar la seguridad de la información.
Desde un punto de vista práctico, ISO/IEC 27001 se convierte en el vehículo natural para dar respuesta a los requisitos de NIS2, permitiendo a las organizaciones integrar las obligaciones de la directiva dentro de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información ya existente o en proceso de implantación.
Análisis y tratamiento del riesgo como eje común
Tanto NIS2 como ISO/IEC 27001 se apoyan en un enfoque basado en el riesgo. NIS2 exige identificar y gestionar los riesgos que afectan a la seguridad de las redes y sistemas de información, mientras que ISO/IEC 27001 establece el marco metodológico para realizar ese análisis de forma sistemática.
La relación entre ambos permite:
- Utilizar el análisis de riesgos del SGSI como base para cumplir los requisitos de NIS2
- Alinear la identificación de amenazas con el contexto sectorial y regulatorio
- Priorizar riesgos en función de su impacto sobre los servicios y la información
- Mantener el análisis de riesgos actualizado y trazable
Controles de seguridad y eficacia operativa
ISO/IEC 27001, a través del Anexo A, define un conjunto de controles de seguridad que permiten tratar los riesgos identificados. NIS2 refuerza la necesidad de que estos controles sean eficaces y operativos, especialmente en áreas como la gestión de incidentes, la continuidad del servicio, la seguridad de la cadena de suministro y la protección de infraestructuras críticas.
Desde esta perspectiva, NIS2 impulsa una aplicación más rigurosa y orientada a resultados de los controles definidos en el SGSI, favoreciendo una seguridad de la información basada en la realidad operativa y no únicamente en la documentación.
Gobernanza y supervisión de la seguridad de la información
Uno de los elementos diferenciales de NIS2 es el énfasis en la responsabilidad de la alta dirección. ISO/IEC 27001 ya establece la necesidad de liderazgo y compromiso, pero NIS2 refuerza este aspecto al exigir una supervisión activa y una implicación real en la gestión de la seguridad.
La integración de ambos marcos permite consolidar un modelo de gobernanza en el que la seguridad de la información forma parte de la toma de decisiones estratégicas y del control interno de la organización.
Mejora continua y adaptación al contexto
ISO/IEC 27001 incorpora el ciclo de mejora continua como principio fundamental del SGSI. NIS2 refuerza esta dinámica al exigir que las medidas de seguridad se revisen y ajusten en función de la evolución de las amenazas, la tecnología y el contexto operativo.
Esta relación favorece la evolución constante del sistema de gestión, permitiendo a las organizaciones mantener un nivel de seguridad adecuado frente a un entorno de riesgo cambiante.
NIS2 y la gestión de incidentes de seguridad
La gestión de incidentes de seguridad es uno de los ámbitos donde la Directiva NIS2 introduce mayores exigencias prácticas y donde se evidencia con más claridad el grado de madurez real de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información. NIS2 refuerza la necesidad de contar con procesos formales, eficaces y probados para detectar, gestionar y aprender de los incidentes que afectan a los sistemas y a la información.
Desde la perspectiva de ISO/IEC 27001, la gestión de incidentes no es un elemento aislado, es un proceso integrado dentro del SGSI que debe estar alineado con el análisis de riesgos, los controles de seguridad y la mejora continua.
Detección temprana y capacidad de respuesta
NIS2 exige que las organizaciones sean capaces de detectar incidentes de seguridad de forma temprana, especialmente aquellos que puedan afectar a la disponibilidad, integridad o confidencialidad de los sistemas y servicios críticos. Esto implica disponer de mecanismos de monitorización adecuados, procedimientos claros de identificación de incidentes y roles bien definidos.
En el marco de ISO/IEC 27001, esta exigencia se traduce en la necesidad de integrar la detección de incidentes dentro de los procesos operativos del SGSI, asegurando que la información fluye de forma eficaz entre los equipos técnicos, de seguridad y de gestión.
Gestión estructurada del incidente
NIS2 refuerza la importancia de una gestión estructurada del ciclo completo del incidente, que va más allá de la resolución técnica inmediata. Un incidente de seguridad debe gestionarse considerando:
- Evaluación del impacto sobre los servicios y la información
- Activación de medidas de contención y mitigación
- Coordinación entre las distintas áreas implicadas
- Documentación de las acciones realizadas
ISO/IEC 27001 proporciona el marco para formalizar estos procesos, asegurando que la gestión de incidentes es coherente, repetible y alineada con los objetivos del sistema de gestión.
Notificación y comunicación del incidente
Uno de los aspectos más relevantes de NIS2 es la obligación de notificar determinados incidentes a las autoridades competentes dentro de plazos definidos. Esto exige a las organizaciones contar con procedimientos claros para evaluar la relevancia de un incidente y decidir, de forma informada y documentada, cuándo y cómo debe notificarse.
Integrar estos requisitos dentro del SGSI permite coordinar la gestión interna del incidente con las obligaciones externas de comunicación, reduciendo riesgos legales y operativos.
Aprendizaje y mejora continua
NIS2 impulsa una visión de la gestión de incidentes orientada al aprendizaje organizativo. Cada incidente debe convertirse en una fuente de información para mejorar la seguridad, reforzar controles y ajustar el análisis de riesgos. Este enfoque encaja plenamente con el principio de mejora continua de ISO/IEC 27001, permitiendo que los incidentes alimenten el ciclo de revisión y mejora del SGSI y contribuyan a aumentar la resiliencia de la organización frente a futuras amenazas.
Seguridad de la cadena de suministro y riesgos de terceros en NIS2
La Directiva NIS2 reconoce de forma explícita que la seguridad de la información de una organización no depende únicamente de sus controles internos, también necesita de la seguridad de su cadena de suministro y de los terceros de los que se sirve para prestar servicios críticos. Este enfoque supone un cambio relevante respecto a modelos tradicionales centrados exclusivamente en el perímetro organizativo.
Desde la perspectiva de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información conforme a ISO/IEC 27001, NIS2 refuerza la necesidad de integrar la gestión de riesgos de terceros como parte esencial del análisis y tratamiento del riesgo.
Dependencias tecnológicas y riesgo sistémico
Las organizaciones operan en entornos cada vez más interconectados, donde proveedores de servicios TIC, plataformas en la nube, operadores externos y socios tecnológicos desempeñan un papel clave. NIS2 pone el foco en estas dependencias críticas, exigiendo que se identifiquen, evalúen y gestionen de forma sistemática.
Esto implica analizar no solo el riesgo individual de cada proveedor, hay que añadir también el impacto agregado que una interrupción o incidente en un tercero puede tener sobre los servicios y la información de la organización.
Evaluación y tratamiento del riesgo de terceros
NIS2 impulsa una gestión del riesgo de terceros más profunda y estructurada, que va más allá de evaluaciones puntuales o contractuales. Desde el enfoque de ISO/IEC 27001, esto se traduce en:
- Identificar proveedores críticos en función de su impacto sobre la seguridad y la continuidad.
- Evaluar riesgos asociados a la externalización de servicios y procesos.
- Definir requisitos de seguridad alineados con el nivel de riesgo.
- Supervisar de forma continua el cumplimiento de dichos requisitos.
Este enfoque permite integrar la seguridad de la cadena de suministro dentro del SGSI, manteniendo coherencia entre riesgos internos y externos.
Controles de seguridad y relaciones contractuales
NIS2 refuerza la necesidad de que las organizaciones establezcan controles de seguridad adecuados en las relaciones con terceros, incluyendo aspectos técnicos, organizativos y contractuales. ISO/IEC 27001 proporciona el marco para definir estos controles y vincularlos con el análisis de riesgos.
La correcta gestión de estos controles permite reducir la exposición a incidentes derivados de proveedores y mejorar la capacidad de respuesta ante eventos que escapan al control directo de la organización.
Supervisión continua y mejora del modelo de terceros
La gestión de riesgos de terceros en NIS2 no es un ejercicio estático. La directiva exige una supervisión continua de las dependencias críticas, teniendo en cuenta cambios en el contexto, en los servicios prestados o en el nivel de riesgo.
Integrar este enfoque dentro del SGSI favorece una mejora continua del modelo de gestión de terceros, aumentando la resiliencia global de la organización frente a incidentes que puedan originarse en la cadena de suministro.
Principales desafíos de NIS2 para responsables de ISO 27001
La aplicación de la Directiva NIS2 supone un reto significativo para los responsables de Sistemas de Gestión de Seguridad de la Información, ya que eleva las exigencias más allá del cumplimiento formal de ISO/IEC 27001. Aunque ambas comparten principios comunes, NIS2 obliga a revisar la madurez real del SGSI y a afrontar desafíos que afectan a la gestión, la operativa y el gobierno de la seguridad.
Alinear el SGSI con el impacto real sobre los servicios
Uno de los principales desafíos es trasladar el enfoque del SGSI desde una gestión centrada en activos y controles hacia una visión orientada al impacto sobre los servicios y procesos críticos. NIS2 exige entender cómo los riesgos de seguridad afectan a la continuidad y disponibilidad de los servicios, lo que implica revisar el alcance y los criterios del análisis de riesgos.
Superar enfoques documentales sin control operativo
En muchas organizaciones, el SGSI se apoya en una documentación extensa que no siempre refleja la realidad operativa. NIS2 pone de manifiesto esta brecha, ya que exige demostrar la eficacia real de las medidas de seguridad, especialmente en ámbitos como la gestión de incidentes, la continuidad y la seguridad de terceros.
Este desafío obliga a evolucionar hacia modelos de gestión más dinámicos, con mayor seguimiento y control operativo.
Integrar a la dirección en la gestión de la seguridad
NIS2 refuerza la responsabilidad de la alta dirección en materia de ciberseguridad. Para los responsables de ISO/IEC 27001, esto supone el reto de implicar de forma efectiva a la dirección, proporcionando información clara sobre riesgos, impactos y prioridades, y facilitando una supervisión real del SGSI.
Gestionar riesgos de terceros de forma estructurada
La gestión de la seguridad de la cadena de suministro se convierte en un desafío clave. Identificar proveedores críticos, evaluar sus riesgos y supervisar el cumplimiento de requisitos de seguridad exige procesos maduros y bien integrados en el SGSI, algo que no siempre está plenamente desarrollado.
Mantener una gestión del riesgo continua y actualizada
NIS2 exige que la gestión de riesgos no sea un ejercicio puntual asociado a auditorías o revisiones anuales. Para muchos responsables de ISO/IEC 27001, esto implica reforzar los procesos de revisión, seguimiento y actualización del análisis de riesgos para adaptarse a un entorno de amenazas en constante evolución.
Demostrar cumplimiento de forma trazable y sostenible
Finalmente, uno de los mayores desafíos es la demostración continua del cumplimiento. NIS2 exige evidencias claras, trazables y actualizadas que permitan acreditar que la seguridad se gestiona de forma efectiva, lo que incrementa la necesidad de herramientas y procesos que faciliten esta labor sin aumentar la carga operativa.
Cómo evolucionar un SGSI ISO 27001 para responder a NIS2
Responder de forma eficaz a la Directiva NIS2 no implica sustituir el Sistema de Gestión de Seguridad de la Información conforme a ISO/IEC 27001, hay que evolucionarlo hacia un modelo más maduro, operativo y alineado con el impacto real del riesgo sobre los servicios y la organización.
NIS2 actúa como un acelerador de esta evolución, reforzando aspectos que ya están presentes en ISO/IEC 27001, pero que en muchos casos no se explotan con toda su profundidad.
Reforzar el enfoque basado en servicios y procesos críticos
El primer paso para evolucionar el SGSI es ampliar el foco más allá de los activos individuales y centrar el análisis en servicios, procesos y funciones críticas. NIS2 exige entender cómo los incidentes de seguridad afectan a la prestación de servicios esenciales o importantes, lo que implica:
- Revisar el contexto de la organización y las partes interesadas
- Identificar servicios críticos y su dependencia de sistemas y proveedores
- Ajustar el análisis de riesgos al impacto real sobre la continuidad del servicio
Este enfoque permite priorizar de forma más precisa los esfuerzos de seguridad.
Convertir el análisis de riesgos en un proceso vivo
Para responder a NIS2, el análisis de riesgos debe dejar de ser un ejercicio periódico para convertirse en un proceso continuo, integrado en la operativa diaria del SGSI. Esto implica:
- Actualizar riesgos ante cambios tecnológicos, organizativos o regulatorios
- Incorporar información procedente de incidentes y eventos de seguridad
- Revisar de forma sistemática la eficacia de los controles implantados
De este modo, el SGSI gana capacidad de adaptación frente a un entorno de amenazas dinámico.
Orientar los controles a la eficacia y no solo al cumplimiento
NIS2 pone el foco en la eficacia real de las medidas de seguridad. Para evolucionar el SGSI, es necesario pasar de un enfoque centrado en “tener controles” a uno orientado a cómo funcionan esos controles en la práctica.
Esto implica:
- Definir indicadores que permitan evaluar el desempeño de los controles
- Integrar pruebas y revisiones periódicas
- Ajustar las medidas de seguridad en función de los resultados obtenidos
ISO/IEC 27001 proporciona el marco para esta mejora continua, que NIS2 refuerza de forma explícita.
Integrar plenamente la gestión de incidentes y la resiliencia
La gestión de incidentes debe evolucionar hacia un modelo que no solo resuelva eventos de seguridad, sino que alimente la mejora del SGSI. Para responder a NIS2, es necesario:
- Formalizar procesos claros de detección, respuesta y recuperación
- Analizar el impacto de los incidentes sobre los servicios críticos
- Incorporar las lecciones aprendidas al análisis de riesgos y a los controles
Este enfoque fortalece la resiliencia y reduce la probabilidad de incidentes recurrentes.
Consolidar la gestión de riesgos de terceros
La evolución del SGSI debe incluir una gestión más madura de los riesgos de terceros y de la cadena de suministro, alineada con los requisitos de NIS2. Esto supone integrar a los proveedores críticos dentro del alcance del SGSI, evaluando riesgos, estableciendo controles y supervisando su cumplimiento de forma continua.
Implicar a la dirección y reforzar la gobernanza
Por último, evolucionar el SGSI para responder a NIS2 requiere una implicación activa de la alta dirección. La seguridad de la información debe formar parte de la toma de decisiones estratégicas, con información clara sobre riesgos, impactos y prioridades.
ISO/IEC 27001 proporciona el marco de gobernanza necesario; NIS2 refuerza su aplicación práctica y su visibilidad a nivel directivo.
ISOTools como apoyo a la gestión de ISO 27001 en el contexto de NIS2
La aplicación de la Directiva NIS2 exige a las organizaciones disponer de Sistemas de Gestión de Seguridad de la Información maduros, operativos y sostenibles en el tiempo. En este contexto, ISOTools actúa como un apoyo clave para gestionar y evolucionar un SGSI conforme a ISO/IEC 27001, facilitando la integración de los requisitos de NIS2 dentro de los procesos habituales de seguridad y gestión del riesgo.
ISOTools permite trasladar los principios de ISO/IEC 27001 y las exigencias de NIS2 a un entorno de gestión estructurado, en el que la seguridad de la información se gestiona de forma coherente, trazable y alineada con el riesgo real.
Gestión integrada del riesgo de seguridad de la información
ISOTools facilita la identificación, análisis y tratamiento de los riesgos de seguridad de la información, permitiendo mantener un análisis de riesgos vivo, alineado con los servicios críticos y con la evolución del contexto tecnológico y regulatorio. Esta capacidad resulta esencial para responder al enfoque dinámico y basado en riesgo que impulsa NIS2.
Control y trazabilidad de los controles de seguridad
La plataforma permite gestionar los controles del SGSI de forma centralizada, vinculándolos directamente con los riesgos identificados y con la Declaración de Aplicabilidad (SoA). Esto facilita demostrar que las medidas de seguridad no solo están definidas, además, se aplican y revisan de forma sistemática, tal y como exige NIS2.
Apoyo a la gestión de incidentes y a la mejora continua
ISOTools permite integrar la gestión de incidentes de seguridad dentro del SGSI, facilitando su registro, seguimiento y análisis. Las lecciones aprendidas pueden incorporarse directamente al análisis de riesgos y a la revisión de controles, reforzando la mejora continua y la resiliencia de la organización.
Gestión de riesgos de terceros y cadena de suministro
En línea con los requisitos de NIS2, ISOTools facilita la incorporación de proveedores y terceros críticos dentro del alcance del SGSI, permitiendo evaluar riesgos, definir controles y mantener una supervisión continua de la seguridad en la cadena de suministro.
Soporte a la gobernanza y a la supervisión de la dirección
ISOTools proporciona información estructurada y actualizada que facilita la supervisión del SGSI por parte de la alta dirección, permitiendo una toma de decisiones informada basada en riesgos, impactos y prioridades reales. Esto refuerza el modelo de gobernanza exigido por ISO/IEC 27001 y potenciado por NIS2.
ISOTools permite a las organizaciones evolucionar su SGSI conforme a ISO/IEC 27001 para dar una respuesta sólida y eficaz a NIS2, integrando la gestión del riesgo, los controles de seguridad, los incidentes y la mejora continua en un único entorno de gestión. De este modo, NIS2 se convierte en una oportunidad para elevar la madurez de la seguridad de la información, más allá del mero cumplimiento normativo.
Preguntas frecuentes sobre NIS2, ISO/IEC 27001 y la gestión de la seguridad de la información
No, la Directiva NIS2 no obliga expresamente a certificarse en ISO/IEC 27001. Sin embargo, ISO/IEC 27001 proporciona un marco de gestión estructurado y reconocido internacionalmente que facilita de forma significativa el cumplimiento de los requisitos de NIS2, especialmente en materia de gestión del riesgo, controles de seguridad, gestión de incidentes y gobernanza.
NIS2 no invalida un SGSI conforme a ISO/IEC 27001, pero sí exige elevar su nivel de madurez. En la práctica, implica reforzar la gestión continua del riesgo, la eficacia real de los controles, la gestión de incidentes, la seguridad de la cadena de suministro y la implicación de la alta dirección.
NIS2 no introduce riesgos completamente nuevos, pero amplía el foco hacia riesgos con impacto directo en la continuidad de los servicios y en la resiliencia operativa. Esto obliga a revisar el análisis de riesgos del SGSI para incorporar dependencias críticas, riesgos de terceros y escenarios de interrupción de servicios esenciales.
NIS2 refuerza la necesidad de contar con procesos maduros de detección, respuesta, notificación y aprendizaje ante incidentes de seguridad. Para un SGSI basado en ISO/IEC 27001, esto implica mejorar la integración de la gestión de incidentes con el análisis de riesgos y la mejora continua del sistema.
La alta dirección adquiere un papel más activo en NIS2. Debe supervisar la gestión de la seguridad de la información, comprender los riesgos y participar en la toma de decisiones estratégicas. ISO/IEC 27001 ya contempla este liderazgo, pero NIS2 refuerza su aplicación práctica y su responsabilidad real.
NIS2 pone un énfasis especial en la seguridad de la cadena de suministro, exigiendo identificar y gestionar los riesgos asociados a proveedores críticos. En un SGSI ISO/IEC 27001, esto supone integrar de forma más profunda la evaluación, el control y la supervisión continua de terceros dentro del análisis de riesgos.
No. NIS2 exige demostrar la eficacia real de las medidas de seguridad, no solo su existencia documental. Esto implica disponer de evidencias operativas, seguimiento de controles, gestión activa de riesgos e indicadores que reflejen el funcionamiento del SGSI en la práctica.
ISOTools permite gestionar de forma centralizada el análisis de riesgos, la Declaración de Aplicabilidad, los controles de seguridad, los incidentes y la mejora continua del SGSI. Esto facilita integrar los requisitos de NIS2 dentro de ISO/IEC 27001 de manera trazable, sostenible y alineada con la gestión real de la seguridad.
